
¿Qué preocupa al colectivo al que representa?
La Vocalía de Médicos Jóvenes y Promoción de Empleo representa a un colectivo diverso y amplio, compuesta por una gran variedad de especialidades a lo largo de toda la formación (desde residentes de primer año) hasta adjuntos jóvenes. Este grupo constituye un pilar esencial para el buen funcionamiento del Sistema Nacional de Salud. Para garantizar una medicina de calidad, los médicos jóvenes no solo tienen la responsabilidad de mantenerse en constante formación, sino también el derecho y la necesidad de contar con los recursos adecuados que les permitan avanzar en su aprendizaje continuo y en su desarrollo profesional.
Los temas que preocupan y las soluciones propuestas para abordarlos son los siguientes:
● Itinerario docente y reconocimiento profesional. La formación de médicos residentes debe estar respaldada por unidades docentes bien estructuradas, con un número suficiente de tutores que aseguren una enseñanza individualizada y de alta calidad. Las unidades deberían ser evaluadas no solo por los propios residentes sino también por auditorías externas que las certifiquen, con la posibilidad de realizar modificaciones según las propuestas. Es importante promover la responsabilidad progresiva del residente, precisando supervisión adecuada. El doble papel laboral y formativo que desempeñan los residentes no debería traducirse en la cobertura de los déficits del sistema y/o en la asunción de tareas que excedan su competencia. Es fundamental reconocer y valorar la contribución de los residentes y médicos jóvenes para mantener su motivación y compromiso con el sistema de salud.
● Rotaciones. Es necesario fomentar las rotaciones regionales, nacionales e internacionales. Las estancias en centros de referencia no solo benefician al residente, sino también a los servicios médicos, que se pueden enriquecer con la aplicación práctica de lo aprendido.
● Formación continuada e investigación. La formación continuada para mantenerse actualizado y producción científica son dos pilares fundamentales en el progreso en el conocimiento médico. Es necesario promover y facilitar la realización de cursos, actividades formativas y acceso a congresos, así como realización de tesis doctorales, artículos, pósters y comunicaciones científicas, reconociendo su valor dentro del desarrollo profesional. Para ello, debería contemplarse un tiempo específico destinado a la formación continuada y a la investigación dentro de la jornada laboral, así como recursos y apoyo para fomentar la participación activa en las mismas.
● Número de plazas. El sistema de formación debe ajustar el número de plazas ofertadas para la residencia a las necesidades reales del sistema sanitario, teniendo en cuenta las previsiones futuras y los recambios generacionales. Se debería potenciar aquellas especialidades que tendrán o tienen déficit de profesionales, evitando sobredimensionar aquellas que ya cuentan con suficiente personal para atender la demanda laboral actual.
● Contratación. Tras la residencia, los primeros contratos suelen ser temporales, con importante inestabilidad laboral y falta de opciones para establecerse a largo plazo en un centro. Se debería garantizar un acceso más transparente y estable a los puestos laborales tras finalizar la residencia.
● Condiciones laborales. Existen importantes desigualdades en las condiciones laborales entre comunidades autónomas. En Navarra, los contratos son percibidos como menos atractivos y más precarios, favoreciendo la salida de médicos que querrían seguir en esta comunidad. Mejorar estas condiciones es la clave para evitar la fuga de talento y garantizar la estabilidad del sistema. Por otro lado, las jornadas actuales laborales, las guardias de 24 horas y el tiempo personal es una preocupación creciente. Se deberían implementar políticas que fomenten horarios más flexibles, faciliten la conciliación y reduzcan la carga laboral excesiva.
● Desigualdad entre áreas rurales y urbanas. Existen disparidades en el acceso a recursos entre zonas rurales y urbanas. Es necesario invertir en la mejora de los recursos en centros rurales para reducir estas desigualdades.
● Salud mental y bienestar. La carga de trabajo y la presión asistencial afectan gravemente a la salud mental de los médicos jóvenes. Es imprescindible establecer y promover estrategias claras para la gestión del estrés y prevenir el desgaste profesional, incluyendo respetar los descansos obligatorios, garantizar tiempos de desconexión y facilitar vías accesibles para solicitar ayuda psicológica y emocional.
● Adaptación tecnológica. La evolución tecnológica y los cambios en las necesidades sanitarias requieren que el sistema de formación médica también se adapte a las nuevas tecnologías y a las formas de trabajo online. Además, debemos flexibilizar el modelo de atención médica, buscando y aplicando la telemedicina, siempre que ésta sea más eficaz que la atención presencial. Para implementar estos cambios, resulta imprescindible formar a los profesionales en estas herramientas y proporcionar recursos que faciliten su uso.
Objetivos de la Vocalía
El objetivo principal de la vocalía es abordar las preocupaciones y necesidades del colectivo al que representa, buscando soluciones en conjunto. Para esto, se establece una vía de diálogo entre los médicos jóvenes y los organismos responsables, que debe ser bidireccional y transparente.